SE PUEDE TENER ÉXITO SI SE APRENDE CON LA COMUNIDAD - Jaume Funes Artiaga
Les idees neixen de compartir. Aquest és el lloc web que recull tota la literatura i articles del psicòleg, educador i periodista Jaume Funes
educació, adolescents, drogues, consum, addicció, pantalles, psicologia, educación, adolescencia, drogas, pantallas, consumo, adicción
471
post-template-default,single,single-post,postid-471,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-10.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12,vc_responsive

SE PUEDE TENER ÉXITO SI SE APRENDE CON LA COMUNIDAD

SE PUEDE TENER ÉXITO SI SE APRENDE CON LA COMUNIDAD

De nuevo, en medio de los eslóganes políticos, volvemos a estar bombardeados por la necesidad de la “lucha contra el fracaso escolar”, en Cataluña la inistencia está ahora adobada con nuevas lecturas simplificadoras de los datos del Informe Pisa. No dejaré de repetir que eso del fracaso no es una categoría cuantificable y comparable sino varias situaciones complejas de dificultad educativa. Sin embargo, hoy, quisiera empezar a escribir sobre algunas de las diferentes formas -que funcionan- para conseguir que los diversos adolescentes tengan finalmente éxito en la escuela. Una reflexión mucho más amplía, que hoy aparcamos, nos obligaría a definir antes cómo debe que ser una escuela en la que sea posible, a la vez, estar en la adolescencia y aprender.

De momento, quisiera referirme a un conjunto de prácticas educativas que se agrupan alrededor de la idea de “aprendizaje servicio”. Adolescentes que aprenden implicándose y prestando servicios a la comunidad. Comunidades que acaban preocupadas por la educación del sus adolescentes. Aprenden con proyectos para recuperar el bosque de las riberas fluviales, haciendo de tutores de aprendizaje otros alumnos, construyendo la web de las entidades del barrio, arreglando bicis para el Senegal, gestionando la comunicación audiovisual del instituto, etc.

En cualquier caso, convendría definir primero las diferentes formas de éxito o, al menos, describir aquello que esperamos como resultado final del paso de los chicos y chicas por la escuela. De todas las competencias que se supone tienen que adquirir podemos hacer dos grupos: un conjunto de saberes imprescindibles para funcionar en la sociedad actual y para poder continuar aprendiendo; un conjunto de valores interiorizados, de habilidades sociales, de actitudes, de vivencias de pertenencia. Se fracasa si no se domina la parte básica del primer grupo. Pero, igualmente se fracasa si no se adquiere el núcleo del segundo grupo. Es un fracaso sentirse solo o vivir que los otros sobran, no sentir que formas parte de una comunidad o pensar que otros son ajenos, ser competente pero considerar que los otros son inferiores. Necesitamos que aprendan y, si tienen dificultades y vacíos educativos, mejoren, no lleguen a ser considerados y a sentirse un desastre. También necesitamos que no se descuelguen, que se conviertan en ciudadanos, que su confrontación académica no pase a ser conflicto social permanente, que su éxito académico no devenga factor de dominio y segregación.

Para conseguirlo tenemos debemos destacar cómo aprenden los adolescentes. Sabemos que, de una manera mucho más importante que en etapas anteriores, aprenden experimentando. Dejan de fracasar si, en lugar de seguir la pasividad académica, pueden actuar, probar, descubrir. No existe aprendizaje adolescente sin implicación vital, sin alguna conexión con la realidad que van viviendo. Alumnos que pasan de las ciencias naturales aprenden sobre plaquetas o hemoglobina si pueden discutir el resultado de un análisis que se han tenido que hacer y, especialmente, si su unidad de aprendizaje está dentro de una propuesta de trabajo con un banco de sangre al que ayudan para que la comunidad que los rodea haga donaciones.

También sabemos que sus aprendizajes son posibles si más allá de los razonamientos están implicadas las emociones, los sentimientos, los afectos. Si la inteligencia emocional entra en juego, si los aprendizajes tienen alguna resonancia vital. Aprender los sistemas de medida o el cálculo de superficies encuentra sentido cuando se ve la sonrisa de los niños de una clase de educación infantil jugando con la casa de muñecas que han hecho por ellos. Igualmente, sabemos que enseñar a otro es una forma perfecta de aprender. Ser maestro admirado de informática en un curso para personas mayores hace descubrir su valía a quien un día detrás de otro es un desastre en su clase. Cooperar no atrasa al que sabe mucho, ayuda descubrir aquello que no se sabe y a que el otro también descubre que algo sabe. Cómo conseguir de otras maneras el éxito está bastante inventado. Algunas (http://www.aprenentatgeservei.org ) nos recuerdan los aspectos comunitarios, de implicación y de experimentación que son imprescindibles para aprender. 

(Artículo piblicado en el suplemento Criaturas del diario ARA 12.11.11)
No Comments

Post A Comment

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies